Facebook dijo el lunes por la noche que “la causa de este apagón fue un cambio fallido de configuración” y que “no hay pruebas de que los datos de los usuarios se vieran comprometidos como resultado” de la caída de servicio, sin embargo, la molestia en los miles de millones de usuarios se hizo notar tras la recuperación de la plataforma.



La compañía se disculpó y dijo que estaba trabajando para saber más de la causa del fallo, que comenzó en torno a las 11:40 de la mañana del lunes, hora del este de Estados Unidos. Facebook ya estaba inmersa en otra crisis distinta después de que Frances Haugen, exdirectora de producto de Facebook, proporcionara a The Wall Street Journal documentos internos, apunta AP.

¿Qué revelan los documentos del escándalo de Facebook?

En líneas generales, la gran conclusión que puede extraerse de la documentación filtrada a The Wall Street Journal es que los directivos de Facebook saben que las plataformas de la empresa (Instagram, WhatsApp y Messenger, además de la propia red social) son, en muchos casos, nocivas para los usuarios.

Frances Haugen hizo públicas las acusaciones el domingo en el programa “60 Minutes” de CBS. Frances Haugen también había presentado denuncias anónimas ante las autoridades federales alegando que las propias investigaciones internas de Facebook mostraban cómo magnifica el odio y la desinformación y lleva a un aumento de la polarización.


Indignación por lo que Instagram ‘le hace’ a los jóvenes.

Así, el elemento que más indignación ha generado entre la prensa y las redes son las investigaciones por parte de la propia empresa que determinan que Instagram es perjudicial para una parte de sus usuarios más jóvenes, y especialmente “tóxico” para las adolescentes, señala Efe.

La caída de servicio no ayudó precisamente a reforzar el argumento de Facebook de que su volumen e influencia ofrece importantes beneficios al mundo. La firma de monitoreo de internet con sede en Londres Netblocks señaló que los planes de la compañía de integrar la tecnología de sus plataformas, anunciados en 2019, habían aumentado el temor a los riesgos de esa iniciativa.