Modesto Peña Cuello

A los trabajadores del Ayuntamiento, cancelados a partir de Abril del 2020, no ha habido manera de pagarle sus prestaciones laborales a todos, adquiridas de buenas fe, en sus años de servicio en la Alcaldía municipal.



Si el Alcalde Mictor Fernández lo hubiese hecho contar en el Documento Legal del Presupuesto Municipal del 2021, la partida de Quince Millones (15,000,000.00) de Pesos, producto de los ingresos propios que recibe y Ordinarios que ingresan a esa institución por el Presupuesto General de la Nación, los obreros y empleados ya hubiesen recibido sus dineros, ganados de buena fe, insisto.

El Ejecutivo municipal, Mictor Fernández, debe enviar al Concejo de Regidores (normativo/fiscalizador), “La Formulación del Proyecto de Presupuesto Municipal”, 2022, en Octubre-2021, para los fines de estudio, observación, modificación y aprobación. Éstos deben hacer contar y aprobar para el Presupuesto Municipal del 2022, las prestaciones laborares de los empleados desvinculados del Ayuntamiento.

También hay otra fórmula que le indica la ley 176-07, de escoger de los capítulos, librar los pagos a los desvinculados que en menos de seis meses todos serán cubiertos. Siempre y cuando haya capacidad financiera administrativa, se puede hacer. Hurguen los procedimientos legales que le da la Ley, no sólo para otros fines ajenos.

Es justo reconocer que el Ayuntamiento de Barahona inició pagando con partidas a los empleados, estableciendo una escala y luego fue suspendida por un aumento desproporcional al nivel más alto del Organigrama del Gobierno Municipal. Si ese aumento salarial los hubiera usado para los cancelados o desvinculados, en menos de un año hubiesen cumplido y luego proceder a su AUMENTO SALARIAL.