Hace unas semanas, un padre de familia de 36 años llamado Matthew Sandbrook recibió la peor de las noticias: le quedaba poco tiempo de vida debido a que padece un cáncer terminal.



Lamentablemente, a este hombre británico le detectaron un tumor cerebral que es incurable e inoperable, noticia que compartió en su perfil de Facebook, en donde nostálgico, indicó que lo que más tristeza le da es que probablemente no pasará la próxima Navidad al lado de su familia.

En los últimos 2 años, Sandbrook había padecido dolores de cabeza; sin embargo, no les prestó mucha importancia pues los achacó al estrés que le generaba trabajar de noche como empleado de una fábrica.