Lionel Messi se estrenó con el París Saint-Germain en la UEFA Champions League, y no fue de la mejor manera. El crack argentino tuvo destellos de su innegable brillo sobre el campo, pero no contó con la suerte ideal: un poste le negó el gol de la jornada.

Al minuto 30′, con el partido empatado, Messi realizó un clásico recorte al borde del área con su pie izquierdo y mandó un zapatazo con efecto digno de enmarcar.

Con el arquero vencido, el único obstáculo fue el poste. El balón pegó justo en la esquina del arco, donde se une el paral central y el paral derecho.