Lucir una piel joven y sana es una de las metas más habituales cuando se trata de belleza.



Dieta cosmética

Es posible que, al oír hablar sobre los beneficios de la nutrición para la piel, pensemos en la alimentación, y es que “una dieta equilibrada contribuirá a tener una piel sana y bien nutrida”, tal y como explica la doctora Paz Cerdá Escar, dermatóloga, en un artículo publicado en Doctología.

Vitaminas y omegas

Pero, ¿qué tipo de suplementos debemos ingerir entonces? Dependiendo del organismo regulador, los criterios pueden variar pero, por ejemplo, los requisitos exigidos por la Unión Europea para los nutricosméticos son: seguridad, eficacia, tecnología, biodisponibilidad, tecnología, pureza y sinergia.

Para la cosmetóloga Estefanía Nieto la clave está precisamente en la biodisponibilidad. Es decir “que incluyan combinaciones de ingredientes que el cuerpo absorba de manera fácil y efectiva”, explicaba a Semana.

Y, ¿qué ingredientes deben tener nuestros nutricosméticos? Para Elisabeth San Gregorio, directora técnica de Medik8 “los suplementos ricos en Omega 3, aportarán ácidos grasos a la piel, favoreciendo su función barrera”, según explicaba a la misma publicación.

Otros ingredientes interesantes son “principios como el ácido alfa lipoico o las vitaminas esenciales antioxidantes, para proteger el organismo, presentes en alimentos como el brócoli, las espinacas, las frambuesas o las fresas” dice San Gregorio.

Eso sí, no siempre es buena idea elegir por nuestra cuenta estos suplementos: “en los casos de pieles reactivas o sensibles, es mejor consultar a un especialista antes de consumir alguno, para así evitar cualquier reacción alérgica”, dice Paola Ramírez.

En la misma línea opina la doctora Paz Cerdá, “es importante valorar siempre cada caso individualmente bajo la supervisión de un especialista”. Ya que “los profesionales de la estética, a través de tratamientos específicos, pueden recetar algunos nutricósméticos para ayudar al paciente a obtener mejores resultados”.