Conneticut .

La mujer que le cortó la garganta a su abuela y a la pareja de esta en Connecticut fue acusada de dos cargos de asesinato, informaron las autoridades en Enfield este miércoles.

Harlee Swols, de 22 años, fue arrestada este domingo en la escena por violar una orden de protección, pero no fue acusada hasta ayer.

Los agentes fueron llamados a Alden Avenue, a eso de las 6:30 p.m., para una inspección de seguridad luego de que vecinos escucharan disturbios en el hogar.

Cuando los oficiales llegaron a la vivienda, vieron la ventana rota y cristales por toda la entrada y las escaleras.

Tras forzar la puerta y subir al segundo piso, los policías encontraron a las víctimas con múltiples heridas.

Estos fueron identificados como James Samuel Bell, de 63, y Maryrose Riach, de 72. El hombre fue declarado muerto en la escena, y la anciana en el Baystate Hospital, donde fue transportada.

En el interior del lugar, también se encontraba Swols.

El reporte de la Policía indica que la sospechosa llegó hasta la cocina del inmueble donde los uniformados se encontraban. La presunta atacante había dejado corriendo el agua en el baño y lucía mojada con la ropa puesta y con rastros de lo que parecía ser sangre.

30 puñaladas, algunas en la garganta

Según el reporte de NBC Connecticut, Riach presentaba unas 30 puñaladas. Personal forense determinó que ambas víctimas tenían heridas en la garganta.

Swols, quien no mostraba emoción alguna al ser interceptada por los agentes, fue llevada a la vivienda por un conductor de Uber que la recogió en un establecimiento Staples en Brookside Plaza.

Mientras el chofer esperaba en el exterior de la casa a pedido de la mujer, escuchó cristales rotos y una mujer gritando por ayuda. Pero antes de que el conductor pudiera llamar a las autoridades, investigadores habían arribado a la escena.

La orden de protección contra Swols fue emitida en julio por un incidente previo en el que agredió a su abuela.

A preguntas de los oficiales sobre los hechos del domingo, la acusada indicó que su pariente le había pedido que pasara por el apartamento para recoger unas pertenencias, pero que las cosas se salieron de control, e inició un argumento verbal que escaló a la violencia física.